sábado, 8 de diciembre de 2012

Ensayo sobre la incidencia de la Inteligencia Emocional en los procesos de la relaciones interpersonales


ENSAYO SOBRE LA INCIDENCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS PROCESOS DE LAS RELACIONES INTERPERSONALES
Cómo incide la inteligencia emocional en los procesos de las relaciones interpersonales
            ¿Por qué en las distintas actividades que se realizan a diario, ya sea de índole personal, social o laboral, es frecuente encontrar diferentes maneras de reaccionar ante una misma situación interpersonal?, ¿por qué a la hora de entablar relaciones interpersonales hay quien puede manejar mejor los intercambios comunicativos?, ¿por qué a veces las emociones sabotean la manera de actuar? Y en definitiva ¿cómo incide la inteligencia emocional en los procesos de las relaciones interpersonales? Estas preguntas son la médula del presente ensayo que tiene por objetivo abordar reflexivamente el tema de la inteligencia emocional y su repercusión en las distintas relaciones que establecemos en la vida y, en particular, las distintas formas de asimilación de ella a través de la educación.
La concepción de la cual se parte en esta reflexión es que las diferencias que se presentan  en la forma de actuar ante una misma situación son el producto de la forma en que las personas aprenden  o no a equilibrar sus pensamientos y emociones los cuales  les permiten enfrentar las diversas circunstancias del día a día.  En este sentido, se debe reconocer a las personas como seres cognoscentes, sociales, biológicos y emotivos, y en función de esta naturaleza integral abordar todo proceso de comprensión sobre el ser humano,  porque inevitablemente, cuando actuamos o pensamos,  de una u otra manera las emociones,  tienen peso y determinan la manera de afrontar la realidad.  Dicho con otras palabras, como individuo se está compuesto por procesos psicofisiológicos tanto cognitivos como afectivos con los cuales se acude a todo proceso de comunicación e interacción en los distintos ámbitos de la vida y en el caso especifico que nos compete que es el proceso de enseñanza-aprendizaje en toda forma de educación. 
            El tema sobre las emociones tuvo peso y tomó forma a partir de la segunda mitad del siglo XX   cuando se empezó a dar importancia a los procesos de la capacidad emocional a través de las investigaciones realizadas por McClelland, Weisinger, John Mayer, Peter Salovey y Goleman entre otros (citados por Goleman, 2004).  Uno de los investigadores que popularizó la inteligencia emocional fue Daniel Goleman, quien plantea que ser inteligente en lo que se refiere a lo emotivo es “aprender a reconocer, canalizar y dominar sus propios sentimientos y empatizar y manejar los sentimientos que aparecen en sus relaciones con los demás” (2004, p. 122).
Para Goleman (2004) los elementos que caracterizan la inteligencia emocional son las potencialidades que se tienen para experimentar la automotivación, enfrentar adecuadamente los momentos contraproducentes que se puedan experimentar, dominar los impulsos; no verse afectado si las recompensas o momentos de satisfacción no llegan o tardan en realizarse. También se conforma por el manejo de los estados de ánimo para evitar que la ansiedad y la perturbación se interpongan en el uso de las habilidades racionales y en la interacción con las personas que conforman el entorno social. Lo que lleva a pensar que una persona puede desenvolverse adecuadamente si es consciente de sus emociones y aprende de sus errores puesto que esto le permite desempeñarse correctamente en las situaciones de la vida diaria ya que tiene claros sus objetivos personales y sus metas profesionales.
El ser humano es un ser social por naturaleza por lo que necesita el contacto con los demás, siendo una de sus necesidades básicas el sentirse aceptado y saberse valioso, aunque sea por un instante, debido a que lo ayudará a sentirse fortalecido, sin importar lo que suceda.  El contacto consigo mismo le ayuda a aceptarse como la persona valiosa y perfecta que es en su interior;  el conectarse con los demás le permite ver tanto su luz como la del otro y le ayuda a tener una relación más honesta y profunda;  y por último,  el conectarse con la vida a través de la meditación,  la risa,  la naturaleza,  la música,  el arte,  el dolor,  el amor, etc. le permite amplificar la manera de gozar y disfrutar el encanto por la vida,  lo cual le sirve para establecer mejores relaciones interpersonales (Vargas, 2011).
Es innegable que la mayoría de los problemas en las relaciones interpersonales son causados por la incapacidad del hombre de expresar de forma autorregulada  la alegría,  la tristeza,  el dolor,  la ira y el miedo que derivan en otras emociones inventadas por la mente tales como la ansiedad,  la depresión,  el rencor y el apego (Riso, 2003).  Ahora bien, las relaciones interpersonales mejoran cuando las personas aprenden a amarse a sí mismas,  amándose con todo lo que son y aceptando todo aquello que se puede cambiar (Hay, 2007); con esto se hace referencia a la aceptación de sí mismo  y la capacidad de conocer las propias fortalezas y las debilidades para crear vínculos funcionales y para manejar conflictos. Una vez que se tiene el autoconocimiento se está en la posibilidad de comprender a los otros, de mantener intercambios eficaces puesto que se posee no sólo respeto, empatía y asertividad, sino la capacidad para negociar con las emociones de los demás.
El respeto hacia uno mismo es un aspecto muy relevante para la inteligencia emocional, puesto que es la única relación que no se puede eludir, cualquier juicio que sea emitido hacia uno mismo  afecta la existencia individual,  la manera en la que se relaciona consigo mismo afecta el modo en que se relaciona con su entorno,  de tal manera que al respetarse a sí mismo  logrará reconocer su autonomía y por ende la de los demás (Branden, 2006).
            Las personas que controlan sus emociones de manera efectiva, suelen sentirse satisfechas consigo mismas y son capaces de dominar los pensamientos mentales que determinan la productividad, dejando de lado las situaciones innecesarias en la vida que afectan las relaciones interpersonales y que no les permiten alcanzar la felicidad.  De esta manera las personas que rigen sus pensamientos son más satisfechas consigo mismas y pueden tener mejores relaciones interpersonales (Saz, 2004).
La comunicación y el lenguaje son elementos interconectados con las relaciones entre personas y el manejo de las emociones en tanto que se necesita de ellos para construir la individualidad, manifestar los anhelos, expresar las emociones y sentimientos de manera clara; son en pocas palabras, imprescindibles para la comprensión de sí mismo y de los otros.  Las personas que se saben comunicar desarrollan procesos internos que involucran codificar, decodificar, organizar y evaluar no solo la información, sino además comportamientos y emociones.   Hay que recordar que el proceso comunicativo se ve mediado por las concepciones que cada individuo tiene con respecto a lo que siente sobre sí mismo, de los demás y de la situación en la que se encuentra (Satir, 2002).
 La comunicación que quiera ser llamada eficaz debe entrañar un acto volitivo de escucha activa, de superación de prejuicios, de respeto hacia los demás y de negociación de las emociones.  Tal comunicación involucra ser sensibles a las necesidades del otro, a sus opiniones, a sus omisiones; saber que el medio a seguir es el consenso y el objetivo es la comprensión para ampliar la capacidad de establecer relaciones más significativas y satisfactorias tanto en el terreno personal como en el profesional.
 Es inapelable la necesidad que tiene el individuo de adquirir una educación completa, que le permita incrementar sus habilidades creativas, intelectuales, sociales, laborales  y culturales, que le ayuden a actuar de manera positiva ante la sociedad, lo cual está establecido en la Ley General de Educación.
La Ley General de Educación detalla la importancia de brindar una educación obligatoria a todos los mexicanos, con la que todo individuo pueda desarrollar sus aptitudes y habilidades de manera  integral, en la que ofrece contribuir a la superación personal de los ciudadanos y a su vez a la transformación de la sociedad mexicana.
Así mismo los planes, programas  y proyectos que se describen en la ley de educación determinan la manera en que el  individuo logrará formarse en los diferentes ámbitos de la vida, entre los cuales refiere el desarrollo del área intelectual, social, laboral y cultural, que le ayudan a actuar como ciudadano recto y responsable, asegurando de esta manera, alcanzar mejores relaciones interpersonales y mantenerse en armonía dentro del medio en el que se desenvuelve.
En el Artículo 2° de la Ley General de Educación (2009) se establece con precisión que “La educación es medio fundamental para adquirir, transmitir y acrecentar la cultura; es un proceso permanente que contribuye al desarrollo del individuo y a la transformación de la sociedad, y es factor determinante para la adquisición de conocimientos y para formar a hombres y mujeres, de manera que tengan sentido de solidaridad social”, lo cual es de primordial importancia puesto que si el individuo logra desarrollar sus habilidades y talentos y se permite utilizarlos de manera adecuada le permitirán vivir de una manera más constructiva para él y para la sociedad que lo circunda, utilizando todos los medios que están a su alcance.
En la Fracción I del Artículo 7° de la Ley General de Educación (2009),  indica lo sustancial de “contribuir en el desarrollo integral del individuo”  lo cual es relevante para que la persona logre desarrollar todo su potencial humano, que le permita ejercer responsablemente todas sus capacidades. Así  también, en la Fracción II, del Artículo 7° (2009) refiere la necesidad de fortalecer las habilidades de observación y análisis que le favorece al individuo para convertirse en un ser constructor de reflexiones críticas, que le ayudaran para mantener mejores relaciones interpersonales puesto que amplían su inteligencia emocional al mantener una relación entre sus pensamientos y emociones.
 Con la finalidad de buscar solución o al menos disminuir esta problemática, se han buscado alternativas en las cuales se pueda trabajar de manera constante para ver un cambio en nuestro país, de donde se pueden tomar las siguientes aportaciones:
El Programa Sectorial de la Educación a través de trabajo constante de muchos mexicanos que ávidos de alcanzar el progreso de México, han trabajado en diversos proyectos tales como Visión México 2030, el Plan Nacional de Desarrollo, y  compendios de análisis y diagnósticos realizados por diferentes  personalidades con la finalidad de  construir un México más  competitivo y trascendente, así como el Desarrollo Humano Sustentable y una nación en la que todos vivamos mejor.
En este Programa Sectorial de la Educación se confirma el papel que la educación tiene para el progreso de los mexicanos, en donde todos y cada uno de los ciudadanos juegan un papel fundamental para lograr los fines anhelados.  En el mensaje de la Lic. Josefina Vázquez Mota (2007) se destaca que las instituciones educativas no son las únicas responsables de transmitir la educación a la ciudadanía, sino también los padres de familia que deben ser impulsores de una mejor educación en el país, retomando su obligación de inculcar, motivar, estimular y transmitir  el interés por una mejora continua de la sociedad.  Y si por deducción se entiende que los padres de familia tienen otros roles como el profesional o el laboral, en estos sectores se puede capacitar a las personas para que se transmita una educación integral y por ende se les oriente en la correcta gestión de las emociones.
En una entrevista realizada a la Arq. María Luisa Fernández Yparra (2012), especialista en el tema, menciona que si los mexicanos recibiéramos una educación emocional de calidad desde la formación escolar, México sería un gran país, con mucha menos corrupción, con personas seguras y felices, dispuestas a luchar por la excelencia y el bien común, seguros de que eso es lo que realmente merecemos todos, brillar intensa y plenamente.
          La responsabilidad colectiva de colaborar en el cumplimiento de las metas de los alumnos  y trabajar en los grandes objetivos de la educación nacional, son parte esencial  del decreto plasmado en el Artículo Tercero Constitucional en el que se establece como obligación del estado promover  la educación que impulse la formación del individuo,  en la que debería  sobresalir  la formación integral del individuo que le permita desarrollar una inteligencia emocional que le ayude a enfrentar de manera adecuada las situaciones cotidianas.
         Dentro de los principales retos del Programa Sectorial se encuentra el formar a ciudadanos como personas, como seres humanos conscientes, libres y responsables, con identidad, razón y dignidad, con derechos y deberes, creadores de valores e ideales, lo cual implica fomentar la capacidad para sus relaciones interpersonales que generen mejores actitudes para la formación de ciudadanos rectos y responsables que piensen tanto en el bienestar propio, como en el de los demás.
        Así mismo se menciona que el individuo en la escuela debe encontrar las condiciones adecuadas para desarrollar su mente, aprender a convivir y relacionarse con los demás, para lo cual es importante la dinámica que se juega en las escuelas en donde el maestro motive no sólo el área intelectual de la persona, sino también trabajar en el fortalecimiento de habilidades del pensamiento que conduzcan al alumno a conocer  y controlar sus emociones en forma eficaz. 
         En el Objetivo 4 del Programa Sectorial de Educación habla acerca de una educación que promueva el desarrollo digno de la persona, en donde pueda desenvolver sus potencialidades, conocer y defender sus derechos, así como cumplir con sus responsabilidades, donde las personas puedan adquirir buenas relaciones interpersonales que les permitan vivir en armonía con los demás.
          En el Objetivo No. 5 del Programa Sectorial de Educación se menciona la creación de un programa de educación para la vida en los que se han implementado muchos programas de orientación familiar y educación para padres que persiguen la meta pocas veces alcanzable de concientizar sobre la necesidad de alcanzar y promover el bienestar general de la sociedad.  Se considera que el aprendizaje no se construye sólo,  se necesita de otros para aprender (Hernández, 1998) por lo que la educación involucra a maestros, padres, entorno social (amigos, comunidad, nación, etc.) y en este sentido las empresas para apoyar al sector educativo pueden optar por crear programas que fomenten el manejo de las emociones a través de ambientes vivenciales que más que teoría propicien solución de problemas, trabajo colaborativo y experiencias que surjan de la vida diaria.
Una de las propuestas que Fernández proporciona es que “las personas empiezan a desarrollar su Inteligencia Emocional desde el momento de la concepción por lo que es importante que todos estén preparados desde la planeación de los hijos, y la forma en que piensan educarlos para crear en ellos la habilidad para el manejo de sus sentimientos y emociones, a través de la demostración de amor y afecto incondicional” (M. Fernández, comunicación personal, 19 de noviembre del 2012).
         Como estrategias para desarrollar la inteligencia emocional se pueden implementar en todas las instituciones programas que busquen alcanzar el bienestar del ser humano, promoviendo el interés en las relaciones humanos donde exista el bienestar y armonía propiciando la confianza entre compañeros que les permita demostrar su propia esencia, sin miedos a rechazos o juicios de ningún tipo.
         Otra aportación que se puede realizar para el desarrollo de la Inteligencia Emocional en los individuos es implementar un programa de formación para todos los maestros, lideres o encargados de grupo que les permita darse cuenta del valor que tiene su trabajo, al estar a cargo de “personas” que necesitan su tiempo, apoyo y dedicación para sentirse aceptados tal cual son. La capacitación docente y encargados de todo tipo de grupos de capacitación implica que la institución (dígase educativa o corporativa) valore el significado del aprendizaje de las emociones y busque que su personal pueda aprender y manejar esa información en las clases y en las interacciones; en este sentido también conviene ser formados el personal directivo y administrativo porque en la medida que estén  capacitados comprenderán, respetarán y estimularán desde sus  puestos y funciones, las diferencias individuales y las habilidades socioemocionales de la gente que los rodea (Oviedo y Guzmán,2002).
            La intervención de un psicólogo sería una estrategia muy importante en los centros educativos y corporativos.   El psicólogo tendría la facultad para trabajar con las personas que presentara inmadurez emocional.  El trabajo individual y personal genera frutos muy buenos en las personas (Garaigordobil, 2009).
             Existe suficiente información que sustenta la importancia de la inteligencia emocional por lo que el uso que de ella se haga depende del compromiso social que la organización escolar o empresarial manifieste y realice en su organización y su dirección.  El propósito de una clase  de instrucción y manejo emocional  sería desarrollar estrategias para trabajar con la afectividad, una clase-taller que ayude a los alumnos a conocerse a sí mismos, a regular sus emociones, a convivir con otros, a solucionar problemas y manejar el estrés.
         Así mismo es importante reforzar la inteligencia emocional en la persona sólidamente, puesto que la vida del ser humano sufre constantemente cambios que le pueden afectar con estrés o actitudes que interfieran en la manera de relacionarse con los demás. Por lo que un aspecto importante es la transformación de la escuela  en relación a la gestión del conocimiento. Bisquerra (1998) esta educación tiene un perspectiva de ciclo vital, puesto que en nuestra vida en cualquier momento podemos sufrir cambios emocionales que requieran del apoyo de otros para solucionarlos.
 
Smeke (2006), menciona algunas propuestas para trabajar dentro del aula:
·         Trabajar en forma integral los problemas de los alumnos , sin distinción de la contrariedad.
·         Que los maestros asuman la responsabilidad de crear un clima de confianza y apoyo para sus compañeros, que refleje un compromiso social.
·         Constante preparación con exposiciones que les permitan desarrollar su conciencia y manejo de voluntad, lo cual puede darse a través de dinámicas que detallen los diferentes estados de ánimo y cómo manejarlos.
·         Talleres de lectura que les ayuden a sensibilizarse con las diferentes situaciones de vida.
·         Experiencias de la vida real, expuestas, a través de testimonios de vida en diferentes épocas.
·         Trabajo en equipo.
        La relevancia social de la Inteligencia Emocional está ligada al cómo los seres humanos estamos integrados por procesos psicofisiológicos tanto cognitivos como emocionales con los cuales acudimos a todo proceso de comunicación e interacción en los distintos ámbitos de la vida.  En este sentido se debe reconocer a las personas como seres cognoscentes, sociales, biológicos y emotivos, y en función de esta naturaleza integral se debe afrontar  todo procedimiento encaminado a la educación, porque en definitiva cuando actuamos o pensamos, de una u otra manera, las emociones tienen peso y determinan la manera de enfrentar la realidad.
Es sustancial forjar personas que en todos los aspectos de su vida se desenvuelvan de una manera calificada, es decir que sean competentes, que tengan la inteligencia emocional y social para convivir en sociedad positivamente. Bajo esta línea el valor teórico de  la educación de las emociones es un tema fundamental no sólo como asunto estudio para una investigación, sino también como aprendizaje por adquirir debido a que faculta a los individuos para conocerse a sí mismos, sus habilidades y sus áreas de oportunidad; facilita el tener una perspectiva sobre cómo poder gestionar las distintas situaciones con iniciativa a través del reconocimiento de las críticas y el examen de los impulsos para no caer en la frustración o en la ansiedad.
En resumen, las emociones causan un efecto directo en las relaciones interpersonales puesto que forman parte del ser humano por lo que es sustancial forjar personas que en todos los aspectos de su vida se desenvuelvan de una manera calificada, es decir que sean competentes, que tengan una adecuada inteligencia emocional para convivir en sociedad positivamente.  La educación de las emociones es un tema fundamental no sólo como tema de estudio, sino también como aprendizaje por adquirir debido a que faculta a los individuos para conocerse a sí mismos, sus habilidades y sus áreas de oportunidad; facilita el tener una perspectiva sobre cómo poder gestionar las distintas situaciones con iniciativa a través del reconocimiento de las críticas y el examen de los impulsos para no caer en la frustración o en la ansiedad.
Es de vital importancia mantener en toda relación interpersonal un clima de bienestar que asegure el respeto, el compañerismo y la integridad de la persona a través de las actitudes básicas de amor, aceptación y confianza en sí mismo, que le permitan vivir de manera constructiva y aseguren una comunicación encaminada a la comprensión entre personas. Pero esto sólo se logra cuando los individuos poseen la capacidad de la autodeterminación y de la autorregulación de las emociones y de sus ideas.
Referencias
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Branden, N.(2006) El respeto hacia uno mismo. Como vencer el temor a la desaprobación de los demás, el sentido de culpa y la inseguridad. México, Buenos Aires, Barcelona. Paidós Mexicana S.A.
Fernández, O., Luquez, P., Leal E. (2010). Procesos socio-afectivos asociados al aprendizaje y práctica de valores en el ámbito escolar. Telos,  12( 1) consultado el 30 de enero del 2011en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=99312518005
Goleman, D (2004) Inteligencia Emocional. Editorial Kairos: México.
Hay, L. L. (2007) El poder está dentro de ti. México D.F. Editorial Diana S.A. de C.V.
Hernández, R. G. (1998). Paradigmas en psicología de la educación. México: Paidós.
Revista Latinoamericana de Estudios Educativos. Programa Sectorial de la Educación (2007). Vol. XXVII, No 3-4, sin mes, 2007, pp 7-13. México. Centro de Estudios Educativos, A.C. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/artpdfred.jsp?iCve=27011410001
Riso, W. (2003) Sabiduría emocional. Un reencuentro con las fuentes naturales del bienestar y la salud emocional (De regreso a casa).Bogotá: Grupo Editorial Norma S.A.
Satir, V. (2002) Ejercicios para la educación humana. México, D.F. 03310. Editorial Pax México.
Saz,A.I.(2004)¿Quiere alguien explicarme qué es Inteligencia Emocional? Madrid, España 28027 Hobby-Club, S.A.
Secretaria de Educación Pública (2007.2012). Programa Sectorial de Educación. México. Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, 2007.
Vargas, G. (2011) Conéctate. Contigo mismo, con los demás y con el universo. México, 03240, D.F. Santillana Ediciones Generales, S.A. de C.V.


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